Hablar de Misfits en Chile los cuales celebraron sus 30 años de actividad, no es menor: es hablar de un megaconcierto, donde se abarcará la totalidad de su discografía y que todos los asistentes que pagaron 10 lucas se “irán felices a sus hogares”.Lamentablemente el panorama fue totalmente distinto esta tarde en el mítico coliseo punk de Santiago, el estadio Víctor Jara. Lamentable debido a la corta duración del concierto. Todo comenzó a eso de las 17:59 hrs, muy puntuales. El estadio estaba repleto y se veía venir una gran puesta en escena de la banda líder del horro punk mundial. Pero jamás llegó. Se encienden las luces azules del Víctor Jara, y aparece en escena Jerry Only, hasta ahora, el único original de la banda que apareció por allá por el año 77. Y luego entra Dez Cadena, pintado al mejor estilo Slipknot y ROBO en la batería. Todo está listo para comenzar, explota el estadio. Dentro del repertorio que logré memorizar durante los 62 minutos que duró el concierto, pasaron por grandes temas de su discografía, por mencionar algunos, “20 Eyes”, “Halloween”, “Where Eagles Dare”, “Hollywood Babylon” para continuar con “Angelfuck”, “Teenagers from Mars” y “Hybrid Moments”. Cuando todo parecía mejorar en el concierto, lidiando con mucho niño con su polera intacta de tocatas, ocurre lo inesperado: una falla de sonido de parte del bajo de Jerry que hace detener el concierto justo cuando se cumplía la primera media hora de concierto. El mundo comenzaba a desesperarse, ya que faltaba mucho repertorio, mucho combo y patada que repartir en una fiesta que iba encendiéndose poco a poco. Luego de 5 minutos eternos, volvimos a la música, mientras el batero ROBO compartía con la gente alentando los cánticos. Las mohicas y las chaquetas con puntas eran relucidas en los slams que se formaban, mientras los puños en alto se alzaban al sonar pos los parlantes unas de las canciones más coreadas esta tarde: “Helena” del disco Famous Monsters. El Víctor Jara se mantenía encendido a los cabeceos de los asistentes que superaban los 3000, coreando “…why don't you love me anyway?...”. Luego vendría “Kong at the Gates” haciendo que el recinto ubicado en Estación Central se convirtiera en un mausoleo, un mausoleo donde habitan hombres lobos y vampiros. Ya han pasado casi 40 mins. de concierto, cuando comienza a sonar por los parlantes “Green Hell”, “Last Caress” y “American Psycho”, quizás los temas más emblemáticos de la banda originaria de New Jersey. Misfits se dedicó solo a tocar en el escenario, y la poca recepción que tuvo con el publico se fue notando poco a poco. Ya al final del concierto, los temas fueron “Forbidden Zone”, “Some Kinda Hate” y “We Are 138”.
Cuando nadie esperaba algo extraordinario, ya que ni el fuego, ni la sangre derramada de la boca de los vocalistas aparecían en el escenario, Jerry Only en un ataque de ira, comienza a destripar su bajo de sus cuerdas y lanza todo lo que puede a su público: baquetas, botellas, toallas, uñetas y cuerdas fueron las prendas devoradas por un público que pedía más. y mucho más. Pero nunca llegó, y la banda abandonó el escenario sin pensar en volver a eso de las 19:05. Y desató la furia en sus asistentes, los cuales cancelaron una alta suma de dinero por un concierto que aun no creíamos que terminaba. Pero era la realidad. Misfits no bajó. Solo quedaba en escenario ROBO, a quien (me incluyo) mirábamos esperanzados en una vuelta de su banda, la cual jamás dio en el gusto a sus fans. Y esto terminó por enfadando a los miles de punkies que estaban asistiendo al concierto, quienes enfurecidos, comenzaron a destrozar las vallas papales que se encontraban a la izquierda del escenario. Y la guerra se armó, miles de jóvenes destrozando las vallas y lanzándoselas a los tipos de seguridad, exigiendo la vuelta de la banda. Y llovían las petacas, las cervezas y cuanta cosa encontraran a su paso. Pero Misfits no apareció, tal como Drácula al amanecer, no supimos nada de ellos.